Tratamiento de la patología dual en Madrid
Un tratamiento coordinado para la adicción y el trastorno mental
En CBA Salud Integral tratamos a adultos en los que coexisten una adicción y otro trastorno de salud mental. El abordaje parte de una valoración psiquiátrica y combina seguimiento médico, psicoterapia y coordinación entre profesionales para atender ambos problemas dentro de un mismo plan terapéutico.
La patología dual no consiste únicamente en la presencia de dos diagnósticos. La adicción puede influir en la aparición, la intensidad y la evolución de los síntomas psiquiátricos. A su vez, la ansiedad, la depresión, la impulsividad, los cambios del estado de ánimo u otras dificultades psicológicas pueden favorecer el consumo y aumentar el riesgo de recaída.
Por este motivo, tratar cada problema por separado puede dejar sin atender factores importantes. En CBA Salud Integral realizamos una evaluación conjunta para comprender qué relación existe entre el consumo, el malestar emocional, los antecedentes clínicos y el funcionamiento diario del paciente.
A partir de esta valoración diseñamos un plan individualizado, coordinado desde psiquiatría y apoyado por psicoterapia y otros recursos del centro cuando están indicados. La atención integrada permite abordar conjuntamente el trastorno mental y el tratamiento de la adicción, en lugar de plantearlos como procesos independientes.
Psiquiatras especializados en el tratamiento de la patología dual
El tratamiento de la patología dual requiere valorar tanto los síntomas psiquiátricos como el patrón de consumo. También es necesario revisar la medicación, los tratamientos anteriores, el riesgo asociado al consumo o a la abstinencia, las recaídas y la capacidad del paciente para mantener un proceso ambulatorio con seguridad.
En CBA Salud Integral el abordaje está liderado por médicos especialistas en psiquiatría y puede incorporar profesionales de psicología y psicoterapia para trabajar los factores emocionales, conductuales y relacionales que influyen en la evolución.
No todos los pacientes necesitan el mismo tipo o la misma intensidad de tratamiento. Algunas personas pueden mantener un seguimiento ambulatorio convencional, mientras que otras necesitan sesiones más frecuentes, una coordinación clínica estrecha o un programa de tratamiento ambulatorio intensivo.
¿Qué es la patología dual?
Se denomina patología dual a la coexistencia en una misma persona de un trastorno adictivo y otro trastorno mental. El Plan Nacional sobre Drogas utiliza precisamente este concepto para referirse a las personas que sufren simultáneamente ambos tipos de trastorno. La adicción puede estar relacionada con el consumo de alcohol, cannabis, cocaína, psicofármacos u otras sustancias. Aunque también puede coexistir con determinadas adicciones comportamentales. El otro trastorno puede afectar al estado de ánimo, la ansiedad, la atención, la personalidad, la percepción de la realidad o la regulación de la conducta.
No existe una única combinación que defina la patología dual. Cada paciente presenta una historia, unos síntomas y una relación diferente entre el consumo y su salud mental. Por ello, el diagnóstico debe establecerse de forma individualizada y no únicamente a partir de la sustancia consumida.
Adicciones y trastornos mentales que pueden coexistir
Entre las situaciones que pueden encontrarse en una patología dual están:
- Adicción al alcohol asociada a depresión.
- Consumo de cannabis junto a síntomas de ansiedad u otros trastornos mentales.
- Consumo de cocaína asociado a impulsividad, ansiedad o alteraciones del estado de ánimo.
- Uso problemático de benzodiacepinas u otros psicofármacos.
- Adicción asociada a TDAH en adultos.
- Adicción asociada a trastorno bipolar.
- Adicción asociada a trastornos de personalidad.
- Adicción asociada a trastornos relacionados con experiencias traumáticas.
- Adicción asociada a síntomas psicóticos.
- Adicciones comportamentales junto a otros trastornos de salud mental.
No todas estas situaciones tienen el mismo origen ni requieren el mismo tratamiento. Algunos síntomas pueden aparecer como consecuencia del consumo, durante la abstinencia o debido a un trastorno mental independiente. Diferenciarlos forma parte de la valoración clínica. Y es que no existe una combinación específica de trastornos mentales y por consumo de sustancias que defina por sí sola estos cuadros coexistentes.
¿Por qué puede ser difícil detectar una patología dual?
En ocasiones, el consumo oculta los síntomas psiquiátricos o modifica su forma de aparecer. En otras, el malestar emocional puede atribuirse exclusivamente a la adicción, aunque exista un trastorno mental que necesita tratamiento específico. También puede ocurrir lo contrario: se trata la ansiedad, la depresión, el insomnio o los cambios de ánimo sin identificar correctamente el papel que está desempeñando el alcohol, las drogas o determinados medicamentos.
La patología dual puede pasar desapercibida cuando el paciente minimiza u oculta parte del consumo, mantiene aparentemente su actividad profesional y social, los síntomas aparecen sobre todo después de consumir o al intentar dejarlo, ha recibido diagnósticos diferentes en tratamientos anteriores o los abordajes realizados hasta ese momento solo han conseguido una mejoría parcial.
Mantener el trabajo, las relaciones o determinadas responsabilidades no descarta que exista una adicción o un trastorno mental relevante. Algunas personas pueden conservar durante mucho tiempo un buen nivel de funcionamiento externo mientras el problema afecta progresivamente a otras áreas de su vida. Los trastornos por consumo de sustancias pueden presentar grados muy diferentes de funcionamiento y, en algunos casos, mantenerse ocultos para el entorno.
Señales que pueden indicar la existencia de patología dual
No existe un único síntoma que permita identificarla. Sin embargo, conviene solicitar una valoración especializada cuando el consumo y el malestar psicológico aparecen relacionados o se mantienen a pesar de tratamientos anteriores. Entre las situaciones que pueden hacer recomendable una evaluación se encuentran:
- Consumir alcohol, drogas o psicofármacos para reducir la ansiedad, dormir, desconectar o regular el estado de ánimo.
- Presentar cambios intensos de humor relacionados con el consumo.
- Tener recaídas coincidiendo con periodos de estrés, ansiedad o depresión.
- Alternar etapas de aparente estabilidad con episodios de pérdida de control.
- Abandonar la medicación o combinarla con alcohol u otras sustancias.
- Experimentar dificultades repetidas para reducir o abandonar el consumo.
- Presentar malestar físico o psicológico al disminuirlo.
- Tener dificultades para mantener responsabilidades personales, familiares o laborales.
- Aislarse, ocultar el consumo o modificar las rutinas para poder mantenerlo.
- Haber recibido tratamientos que mejoran parcialmente los síntomas, pero no consiguen estabilizar la situación.
- Presentar impulsividad, irritabilidad, agitación o alteraciones importantes del sueño.
- Generar una preocupación creciente en la familia o el entorno cercano.
Estas señales no permiten realizar un diagnóstico por sí mismas, pero pueden indicar la conveniencia de evaluar conjuntamente la salud mental y el consumo.
¿Cómo se diagnostica la patología dual?
El diagnóstico requiere una valoración amplia. No se limita a confirmar si existe una adicción y añadir un segundo diagnóstico, sino que trata de comprender cómo se relacionan ambos problemas y qué intervención necesita la persona.
Valoración psiquiátrica inicial
Durante las primeras consultas se estudian los síntomas actuales y su evolución, las sustancias o conductas implicadas, la frecuencia y el contexto del consumo, los periodos de abstinencia y posibles recaídas, los antecedentes médicos y psiquiátricos, los tratamientos anteriores, la medicación actual y el funcionamiento personal, familiar, laboral y social. También se valora la existencia de conductas de riesgo, el grado de estabilidad clínica y los apoyos de los que dispone el paciente fuera de consulta.
La información puede completarse progresivamente. En algunos casos no es posible establecer desde la primera consulta qué síntomas son independientes y cuáles están provocados o agravados por el consumo.
Diferenciar los síntomas psiquiátricos de los efectos del consumo
El alcohol, las drogas, determinados medicamentos y los periodos de abstinencia pueden producir o agravar síntomas psicológicos y psiquiátricos. Por este motivo, el diagnóstico puede requerir estudiar cómo evolucionan esos síntomas cuando cambia el patrón de consumo, si ya estaban presentes anteriormente, si permanecen durante periodos de abstinencia y cómo han respondido a tratamientos previos.
Esta complejidad es una de las razones por las que el abordaje integrado de salud mental y adicciones resulta especialmente relevante en la patología dual.
Evaluación de la idoneidad del tratamiento ambulatorio
Antes de iniciar el tratamiento, el equipo valora si existe estabilidad clínica suficiente para mantener un proceso ambulatorio. Se tienen en cuenta el tipo y la gravedad del consumo, el posible riesgo de abstinencia, el estado mental, la capacidad para acudir a las consultas, la colaboración del paciente y el apoyo disponible en su entorno.
Esta evaluación permite decidir si el tratamiento puede realizarse en CBA Salud Integral, si necesita una intensidad superior mediante tratamiento ambulatorio intensivo o si debe iniciarse previamente en una unidad hospitalaria, de desintoxicación o de ingreso.
Tratamiento de la patología dual en CBA Salud Integral
El tratamiento se diseña después de la valoración inicial y puede combinar diferentes intervenciones. El objetivo es atender conjuntamente el trastorno adictivo y el trastorno mental, evitando que cada problema se aborde de forma aislada.
Tratamiento psiquiátrico individualizado
El psiquiatra realiza la evaluación diagnóstica, supervisa la evolución y valora si es necesario utilizar tratamiento farmacológico. La medicación no es necesaria en todos los casos. Su indicación depende del diagnóstico, la intensidad de los síntomas, el consumo, los riesgos asociados y los tratamientos previos. Cuando se prescribe, es importante revisar periódicamente su eficacia, tolerancia y posibles interacciones con alcohol, drogas u otros medicamentos.
El seguimiento psiquiátrico también permite detectar descompensaciones, realizar los ajustes necesarios y coordinar el trabajo con el resto de profesionales implicados.
Psicoterapia individual
La psicoterapia permite trabajar tanto las dificultades relacionadas con el trastorno mental como los factores emocionales y conductuales que pueden influir en el consumo. Dependiendo de cada paciente, durante el proceso pueden abordarse la motivación para el cambio, la regulación emocional, la impulsividad, la tolerancia al malestar, los desencadenantes del consumo, la ansiedad o la depresión, las relaciones personales, la prevención de recaídas y la recuperación progresiva de rutinas y objetivos.
También pueden trabajarse experiencias traumáticas cuando su abordaje esté clínicamente indicado y el momento del tratamiento sea adecuado.
Terapia familiar
La terapia familiar puede tener un papel importante, especialmente cuando existe preocupación, desgaste en la convivencia, dificultad para establecer límites o dudas sobre cómo actuar. Cuando el paciente lo autoriza y el equipo considera que puede resultar beneficioso, la terapia familiar permite comprender mejor el problema, mejorar la comunicación, establecer límites más adecuados, reconocer señales de recaída o descompensación y acompañar el proceso terapéutico sin asumir responsabilidades que corresponden al propio paciente.
La intervención familiar no consiste en responsabilizar al entorno de la adicción, sino en ofrecer herramientas para afrontar una situación que puede llegar a ser muy compleja.
Terapia de grupo
La terapia de grupo puede incorporarse cuando existe un grupo adecuado y el momento clínico del paciente permite beneficiarse de este formato. Compartir el proceso con otras personas puede ayudar a reducir el aislamiento, reconocer determinados patrones, trabajar habilidades y mantener la motivación. Su indicación se valora individualmente y no sustituye el seguimiento psiquiátrico o psicoterapéutico cuando estos son necesarios.
Tratamiento ambulatorio intensivo
Algunos pacientes necesitan más apoyo que el proporcionado por una consulta convencional, aunque mantienen estabilidad suficiente para continuar viviendo en su entorno habitual. En estos casos puede plantearse un tratamiento ambulatorio intensivo, con mayor frecuencia de intervenciones, coordinación entre profesionales y seguimiento continuado de la evolución.
Este formato puede valorarse cuando existe una situación clínica compleja o un riesgo elevado de recaída, pero no se cumplen criterios que hagan necesario un ingreso hospitalario o residencial.
Intervención de otras especialidades
Cuando la evaluación detecta necesidades adicionales, el plan terapéutico puede incorporar otras áreas de CBA Salud Integral. La intervención de endocrinología o medicina de precisión se valora de forma complementaria y únicamente cuando las características del paciente hacen recomendable su participación. Estas especialidades no sustituyen el tratamiento psiquiátrico y psicoterapéutico de la patología dual.
¿Puede empezar el tratamiento una persona que todavía consume?
No es imprescindible haber alcanzado una abstinencia completa para pedir ayuda o realizar una primera valoración. En determinados casos, el tratamiento puede comenzar mientras existe consumo activo, siempre que el paciente mantenga estabilidad clínica suficiente y el proceso pueda desarrollarse de forma segura en régimen ambulatorio.
La decisión depende del tipo de sustancia, la cantidad y la frecuencia de consumo, la posible existencia de policonsumo, el riesgo asociado a la abstinencia, el estado físico y mental, la colaboración del paciente y los apoyos disponibles. Por eso es importante no establecer de antemano un único criterio aplicable a todos los pacientes. La primera valoración permite determinar qué tipo de intervención necesita cada persona y si puede iniciarla de forma ambulatoria.
Cuando dejar o reducir una determinada sustancia requiere supervisión médica específica o existe riesgo de complicaciones, será necesario recurrir al recurso asistencial adecuado.
Fases del tratamiento de la patología dual
El proceso no es idéntico para todos los pacientes, pero habitualmente se organiza en varias etapas que se adaptan a la evolución de cada persona.
- Evaluación y estabilización inicial. Las primeras consultas permiten conocer la situación clínica, identificar los riesgos inmediatos y determinar qué nivel asistencial necesita el paciente. Cuando es posible mantener un tratamiento ambulatorio, se establecen las primeras medidas para mejorar la estabilidad, revisar la medicación cuando sea necesario y preparar el trabajo terapéutico posterior.
- Diseño del plan terapéutico. Una vez realizada la evaluación, el equipo define los objetivos iniciales y las intervenciones necesarias. El plan puede incluir consultas psiquiátricas, psicoterapia individual, participación de la familia, terapia de grupo o tratamiento ambulatorio intensivo. También se establece la frecuencia de las sesiones y la forma de revisar la evolución.
- Intervención psiquiátrica y psicoterapéutica. Durante el tratamiento se trabaja de manera coordinada sobre el trastorno mental, el consumo y los factores que relacionan ambos problemas. El proceso no se limita al objetivo de reducir o abandonar el consumo. También busca mejorar el funcionamiento cotidiano, abordar el problema de salud mental asociado y desarrollar recursos que ayuden al paciente a mantener los cambios alcanzados.
- Seguimiento y prevención de recaídas. La prevención de recaídas forma parte del tratamiento. Se identifican situaciones de riesgo, señales tempranas de descompensación y estrategias que permitan pedir ayuda antes de que el problema se agrave. El equipo revisa la evolución y modifica el plan cuando aparecen nuevas necesidades. Una recaída no implica necesariamente que todo el proceso realizado hasta ese momento se haya perdido. Es necesario analizar qué ha ocurrido y valorar si deben modificarse los objetivos, aumentar la intensidad del tratamiento o recurrir temporalmente a otro nivel asistencial.
¿Cuándo puede tratarse la patología dual de forma ambulatoria?
En CBA Salud Integral el tratamiento de la patología dual se realiza en régimen ambulatorio y se adapta a la situación clínica, el tipo de consumo, los síntomas psiquiátricos y el entorno personal y familiar del paciente. El tratamiento ambulatorio puede valorarse cuando la persona conserva estabilidad suficiente para permanecer en su entorno y acudir a las consultas programadas.
El equipo estudia, entre otros aspectos, el estado psiquiátrico, el patrón de consumo, la capacidad para colaborar con el tratamiento, el posible riesgo asociado a la abstinencia, la posibilidad de realizar un seguimiento continuado y la existencia de un entorno suficientemente seguro.
No es necesario que la persona haya perdido su trabajo, su autonomía o sus relaciones para solicitar ayuda. Una valoración temprana permite intervenir antes de que el deterioro alcance un nivel mayor.
¿Cuándo es necesario un ingreso o una unidad de desintoxicación?
CBA Salud Integral no dispone de ingreso hospitalario, unidad residencial ni unidad de desintoxicación. Cuando el caso requiere desintoxicación hospitalaria, ingreso residencial o un nivel de contención que no puede proporcionarse de forma ambulatoria, orientamos al paciente y a su familia hacia el recurso asistencial más adecuado.
Esta situación puede producirse, entre otros casos, ante una intoxicación aguda, un síndrome de abstinencia con riesgo médico, una descompensación psiquiátrica grave, síntomas psicóticos intensos, riesgo para el propio paciente o para otras personas, pérdida marcada de autonomía o necesidad de una supervisión continuada que no puede realizarse en régimen ambulatorio.
En situaciones complejas que todavía permiten mantener al paciente fuera del hospital puede valorarse un tratamiento ambulatorio intensivo. Cuando se necesita desintoxicación médica, ingreso o vigilancia permanente, la derivación a otro dispositivo constituye el nivel asistencial adecuado.
La red asistencial de la Comunidad de Madrid dispone de recursos diferenciados de salud mental y adicciones, incluidas unidades hospitalarias de desintoxicación y otros dispositivos especializados.
Tratamiento presencial y continuidad asistencial online
Las primeras valoraciones y sesiones se realizan de forma presencial. Esto permite evaluar de manera adecuada el estado clínico, el consumo, la estabilidad y las necesidades reales del paciente.
Cuando la evolución lo permite, alguna consulta puntual puede realizarse online para facilitar la continuidad asistencial ante un viaje, una dificultad concreta de desplazamiento u otra circunstancia justificada.
Pero es importante destacar que la terapia online no se plantea como modalidad recurrente ni sustituye el seguimiento presencial habitual en los casos de patología dual.
¿Cuándo pedir ayuda profesional?
Conviene solicitar una valoración cuando el consumo y el malestar psicológico empiezan a relacionarse o a afectar a la vida diaria, aunque la persona conserve parte de su actividad habitual.
También es recomendable pedir ayuda cuando los intentos de reducir el consumo no se mantienen, se utilizan sustancias para regular las emociones, los tratamientos anteriores solo han producido mejorías parciales, existen recaídas repetidas, el consumo interfiere con la medicación o empiezan a aparecer consecuencias laborales, familiares, económicas o sociales. En otras ocasiones es la propia familia la que detecta cambios de comportamiento, aislamiento, oscilaciones emocionales o un patrón de consumo que genera preocupación.
No es necesario esperar a que se produzca una crisis grave. Una primera consulta permite valorar la situación, aclarar qué tipo de ayuda necesita la persona y determinar si el tratamiento ambulatorio en CBA Salud Integral es el recurso adecuado.
Cómo abordamos la patología dual en CBA Salud Integral
Nuestro modelo se basa en una evaluación rigurosa, un plan individualizado y la coordinación entre los profesionales que participan en cada caso. No aplicamos el mismo programa a todos los pacientes. La intervención se adapta al diagnóstico, el consumo, la evolución, el contexto familiar y el nivel de apoyo que necesita cada persona.
El tratamiento combina, cuando están indicados, la valoración y seguimiento psiquiátrico, la psicoterapia, la intervención familiar, la terapia de grupo y una mayor intensidad asistencial en aquellos pacientes que pueden mantenerse en régimen ambulatorio pero necesitan un apoyo superior al de una consulta convencional.
La coordinación entre profesionales permite compartir objetivos terapéuticos, revisar la evolución y adaptar la intervención cuando cambia la situación clínica. Cuando el paciente necesita ingreso, una desintoxicación hospitalaria u otro nivel asistencial, el equipo orienta hacia un recurso adecuado en lugar de mantener un tratamiento ambulatorio que no responda a sus necesidades.
Beneficios de tratar el TDAH en adultos en CBA Salud Integral
Si existe una adicción acompañada de ansiedad, depresión, cambios de ánimo u otro problema de salud mental, una valoración especializada permite comprender mejor qué está ocurriendo y determinar qué tipo de tratamiento necesita la persona. Agenda una primera cita o solicita información a nuestro equipo.
*La información de esta página es orientativa y no sustituye una valoración clínica profesional. Si necesitas ayuda, solicita una cita para una evaluación individualizada.
Preguntas frecuentes sobre la patología dual
¿Qué diferencia existe entre una adicción y la patología dual?
En una adicción, el problema principal está relacionado con el consumo de una sustancia o con una conducta adictiva. En la patología dual, además del trastorno adictivo existe otro trastorno mental que también requiere evaluación y tratamiento. No siempre resulta sencillo diferenciarlos porque el consumo puede provocar o agravar síntomas psicológicos y, al mismo tiempo, determinadas dificultades de salud mental pueden favorecer el consumo.
¿Qué trastornos mentales pueden aparecer junto a una adicción?
La patología dual puede incluir diferentes combinaciones, entre ellas trastornos de ansiedad, depresión, TDAH, trastorno bipolar, trastornos de personalidad, trastornos psicóticos o problemas relacionados con experiencias traumáticas. Cada caso debe evaluarse individualmente para determinar qué síntomas están presentes, cómo se relacionan con el consumo y qué tratamiento resulta adecuado.
¿Puede tratarse la patología dual sin ingresar?
Sí. Muchos pacientes pueden recibir tratamiento en régimen ambulatorio si mantienen estabilidad suficiente y no necesitan una desintoxicación hospitalaria, vigilancia permanente u otro nivel de contención. El equipo valora previamente si el tratamiento ambulatorio resulta adecuado y qué intensidad de seguimiento necesita cada persona.
¿CBA realiza tratamientos de desintoxicación?
CBA Salud Integral no dispone de una unidad hospitalaria o residencial de desintoxicación. Podemos realizar la valoración y tratar la patología dual en régimen ambulatorio cuando la situación clínica lo permite. Si el paciente necesita una desintoxicación supervisada o un ingreso, se recomendará acudir a un recurso preparado para proporcionar ese nivel de atención.
¿Puede iniciarse el tratamiento si la persona sigue consumiendo?
Sí, en determinados casos. No es necesario haber alcanzado una abstinencia completa para solicitar una primera consulta. El tratamiento puede comenzar con consumo activo siempre que exista estabilidad clínica suficiente y pueda realizarse de forma segura en régimen ambulatorio, por lo que cada situación debe valorarse individualmente.
¿Es necesario tomar medicación?
No siempre. El psiquiatra valora si el tratamiento farmacológico está indicado en función del diagnóstico, los síntomas, el patrón de consumo, los antecedentes y los tratamientos anteriores. Cuando se prescribe medicación, su eficacia, tolerancia y evolución se revisan durante el seguimiento.
¿Qué papel tiene la psicoterapia en la patología dual?
La psicoterapia permite trabajar los factores emocionales y conductuales relacionados tanto con el trastorno mental como con el consumo. Dependiendo del caso, puede ayudar a mejorar la regulación emocional, identificar desencadenantes, aumentar la motivación para el cambio, modificar determinados patrones de conducta y desarrollar estrategias para prevenir recaídas.
¿Puede participar la familia en el tratamiento?
Sí, cuando el paciente lo autoriza y el equipo considera que puede resultar beneficioso. La intervención familiar puede ayudar a comprender mejor la situación, mejorar la comunicación, establecer límites adecuados y aprender cómo actuar ante determinadas conductas, recaídas o descompensaciones.
¿Cuánto dura el tratamiento de la patología dual?
No existe una duración única. Depende del tipo de adicción, el trastorno mental asociado, la gravedad, la evolución, los tratamientos anteriores y las circunstancias personales del paciente. El plan terapéutico se revisa periódicamente y la frecuencia de las consultas puede modificarse a medida que evoluciona la situación.
¿Puede realizarse el tratamiento online?
Las primeras valoraciones y sesiones se realizan presencialmente. Cuando la situación clínica y la evolución del paciente lo permiten, alguna consulta aislada puede realizarse online para mantener la continuidad asistencial ante una circunstancia concreta, pero no se plantea como modalidad habitual para el tratamiento de la patología dual.
¿Qué ocurre si el paciente necesita hospitalización?
Si el equipo considera que el tratamiento ambulatorio no resulta suficiente, recomendará la valoración en un dispositivo hospitalario, residencial o de desintoxicación adecuado a la situación clínica. La derivación permite que la persona reciba el nivel de atención y supervisión que necesita en ese momento.
¿Cómo puedo ayudar a un familiar que no reconoce el problema?
Conviene evitar las conversaciones importantes cuando la persona está bajo los efectos de una sustancia y buscar un momento de mayor estabilidad para expresar la preocupación de forma concreta. En lugar de centrarse únicamente en reproches o discusiones sobre el consumo, puede ser útil hablar de cambios observables en su comportamiento, estado emocional, relaciones o funcionamiento diario, y la familia también puede solicitar orientación profesional para saber cómo actuar.
Equipo especializado en patología dual en CBA Salud Integral
El tratamiento de la patología dual en CBA Salud Integral está liderado por el equipo de psiquiatría y se coordina con profesionales de psicología y psicoterapia cuando las necesidades del paciente lo requieren.