Diagnóstico y tratamiento del TDAH infantil en Madrid

Cuando la falta de atención, la impulsividad o la inquietud afectan a su día a día

Durante la Educación Primaria aumentan las exigencias de concentración, organización y autonomía. Algunos niños comienzan entonces a tener dificultades para seguir las explicaciones, terminar las tareas, recordar instrucciones o controlar sus impulsos. Estos comportamientos no significan necesariamente que exista un TDAH. Conviene solicitar una valoración cuando son persistentes, aparecen tanto en casa como en el colegio y afectan al aprendizaje, las relaciones o la autoestima del niño.

En CBA Salud Integral realizamos la evaluación, el diagnóstico y el tratamiento del TDAH en niños de 6 a 12 años en Madrid. Nuestro equipo de psiquiatría infantil y psicología infantil estudia cada caso de forma individualizada, teniendo en cuenta el desarrollo del niño y la información aportada por su familia y el entorno escolar.

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Equipo de psiquiatría y psicología infantil para el TDAH en Madrid

La evaluación del TDAH infantil no debería basarse únicamente en un cuestionario, una prueba de atención o la impresión de que el niño es muy inquieto o despistado. Es necesario comprender qué dificultades presenta, desde cuándo aparecen, en qué situaciones se manifiestan y cómo están afectando a su desarrollo.

En CBA Salud Integral contamos con profesionales de psiquiatría y psicología con experiencia en población infantil y juvenil. La valoración puede incluir entrevistas con la familia y el niño, revisión de antecedentes, información procedente del colegio, cuestionarios clínicos y, cuando está indicado, pruebas psicológicas, neuropsicológicas o de aprendizaje.

Este proceso permite confirmar o descartar el diagnóstico, valorar si existen otros problemas asociados y diseñar un plan de tratamiento adaptado a las necesidades del niño y de su familia. El modelo de CBA se basa en la evaluación diagnóstica, la planificación individualizada y la coordinación entre profesionales.

¿Qué es el TDAH infantil?

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad es un trastorno del neurodesarrollo que puede afectar a la capacidad para mantener la atención, controlar los impulsos, regular el nivel de actividad y organizar el comportamiento en función de cada situación. No todos los niños con TDAH son especialmente activos. Algunos presentan principalmente dificultades de atención y organización, mientras que otros muestran más impulsividad, inquietud motora o problemas para esperar, respetar turnos y detener una conducta.

Estas dificultades no se explican simplemente por falta de interés, mala educación, escasa capacidad intelectual o falta de esfuerzo. El niño puede comprender perfectamente lo que debe hacer y, aun así, tener dificultades para iniciar una tarea, mantener la atención, recordar instrucciones o controlar una respuesta impulsiva. Los síntomas pueden cambiar con la edad y hacerse más visibles cuando aumentan las demandas académicas y de autonomía.

TDAH en niños de 6 a 12 años: cómo puede manifestarse

Durante esta etapa, el TDAH puede afectar de manera diferente al colegio, la vida familiar y las relaciones con otros niños.

En el colegio

Un niño con TDAH puede:

  • Distraerse durante las explicaciones o perder el hilo de una actividad.
  • Cometer errores por descuido, aunque conozca la respuesta.
  • Dejar ejercicios incompletos o tardar mucho en terminarlos.
  • Perder libros, material escolar, prendas o comunicaciones del colegio.
  • Olvidar instrucciones o necesitar que se las repitan varias veces.
  • Tener dificultades para organizar la agenda, los deberes o el material.
  • Levantarse con frecuencia, hablar fuera de turno o interrumpir.
  • Mostrar un rendimiento irregular, con diferencias importantes entre lo que sabe y lo que consigue demostrar.

En casa

Las dificultades pueden aparecer en momentos cotidianos como levantarse, vestirse, preparar la mochila, hacer los deberes, recoger o seguir una secuencia de instrucciones. Algunas familias describen que deben recordar continuamente al niño lo que tiene que hacer, supervisar cada paso o repetir indicaciones que parecía haber entendido. Esto puede generar discusiones, cansancio y la sensación de que el niño no obedece, cuando el problema puede estar relacionado con la atención, la memoria de trabajo, la planificación o el control de los impulsos.

En las relaciones y la regulación emocional

El niño puede interrumpir juegos, no esperar su turno, reaccionar antes de pensar o tener dificultades para adaptarse a las normas del grupo. También puede mostrarse muy frustrado cuando algo no sale como esperaba o vivir con especial intensidad las correcciones y los conflictos. La regulación emocional no forma parte de los criterios nucleares del diagnóstico, pero las dificultades para controlar las emociones aparecen con frecuencia y pueden afectar a la convivencia, las amistades y la autoestima.

TDAH o comportamiento propio de la edad: ¿cómo diferenciarlos?

Todos los niños pueden distraerse, moverse mucho, olvidar cosas o actuar impulsivamente en determinados momentos. La diferencia no depende de una conducta aislada, sino de su frecuencia, intensidad, duración y repercusión. En una evaluación profesional se valora si las dificultades:

  • Son mayores de lo esperable para la edad y el nivel de desarrollo.
  • Se mantienen en el tiempo y no aparecen únicamente durante una etapa puntual.
  • Se observan en más de un contexto.
  • Interfieren en el aprendizaje, las relaciones o la convivencia.
  • No se explican mejor por otra dificultad médica, emocional, educativa o del desarrollo.

Por tanto, un niño no tiene TDAH únicamente porque se mueva mucho, se aburra en clase o tenga malas notas. El diagnóstico requiere un patrón persistente de síntomas y una repercusión funcional clara.

TDAH, dificultades de aprendizaje, ansiedad o falta de sueño

Algunas dificultades que parecen propias del TDAH pueden estar relacionadas con otros problemas. Un niño con ansiedad puede mostrarse distraído o inquieto porque está preocupado. Los problemas de sueño pueden afectar a la concentración, la memoria y el comportamiento. Las dificultades de aprendizaje pueden provocar rechazo a las tareas, frustración o pérdida de atención. Por ello también es posible que el TDAH aparezca junto a otros trastornos o dificultades, como:

  • Dislexia u otros trastornos específicos del aprendizaje.
  • Problemas del lenguaje.
  • Ansiedad o síntomas depresivos.
  • Trastornos de conducta.
  • Trastorno del espectro autista.
  • Tics.
  • Alteraciones del sueño.

Así que el objetivo de la evaluación no es únicamente comprobar si el niño cumple determinados síntomas, sino entender qué está ocurriendo y qué factores están influyendo en su funcionamiento. La evaluación del TDAH debe descartar otras posibles explicaciones y detectar problemas emocionales, conductuales, del aprendizaje, del desarrollo o del sueño que puedan coexistir.

Tipos de TDAH infantil

Según los síntomas predominantes, pueden diferenciarse tres presentaciones:

  • Presentación predominantemente inatenta: destacan la distracción, los olvidos, los errores por descuido y las dificultades para organizarse, seguir instrucciones o mantener el esfuerzo mental.
  • Presentación predominantemente hiperactiva-impulsiva: predominan la inquietud, la necesidad constante de movimiento, las interrupciones, la dificultad para esperar y las respuestas impulsivas.
  • Presentación combinada: aparecen tanto síntomas de inatención como de hiperactividad e impulsividad.

La forma de presentación puede cambiar con el desarrollo y no todos los niños muestran los mismos síntomas ni con la misma intensidad.

Causas del TDAH infantil

El TDAH tiene un importante componente neurobiológico y genético, aunque no existe una única causa que explique todos los casos. En su aparición y evolución pueden intervenir distintos factores relacionados con el desarrollo, los antecedentes familiares y las características individuales del niño.

El entorno familiar o escolar no provoca por sí solo un TDAH. Sin embargo, la organización de las rutinas, la claridad de las instrucciones, las adaptaciones educativas y la forma de responder a las dificultades pueden aumentar o reducir su impacto cotidiano. Por este motivo, el tratamiento no debe centrarse únicamente en corregir la conducta del niño. También es necesario adaptar el entorno, proporcionar estrategias a la familia y valorar qué apoyos necesita en el colegio.

Señales para solicitar una valoración por posible TDAH infantil

Puede ser recomendable consultar con un profesional cuando aparecen varias de estas situaciones de forma persistente:

  • El niño tiene dificultades importantes para mantener la atención incluso en tareas adaptadas a su edad.
  • Necesita una supervisión constante para completar rutinas o deberes.
  • Pierde con frecuencia material escolar, ropa u objetos personales.
  • No termina las actividades pese a comprenderlas y tener capacidad para hacerlas.
  • Interrumpe continuamente, no espera su turno o actúa sin valorar las consecuencias.
  • Las dificultades aparecen tanto en casa como en el colegio u otros entornos.
  • El rendimiento académico es muy irregular o está por debajo de sus capacidades.
  • Existen conflictos frecuentes con compañeros, profesores o familiares.
  • El niño se siente torpe, incapaz o constantemente reprendido.
  • Las dificultades están afectando a su autoestima, sus relaciones o su bienestar emocional.

También conviene consultar cuando el colegio y la familia observan comportamientos muy diferentes, existen dudas sobre un posible problema de aprendizaje o los síntomas han aparecido de forma brusca. En estos casos es especialmente importante valorar otras explicaciones.

¿Cómo se diagnostica el TDAH infantil?

El diagnóstico del TDAH infantil se realiza mediante una evaluación clínica completa. No existe una analítica, una prueba de imagen, un test informático o un cuestionario que pueda confirmar por sí solo el diagnóstico. La valoración puede incluir:

  • Entrevistas con los padres o cuidadores.
  • Entrevista y observación clínica del niño.
  • Revisión del desarrollo, los antecedentes médicos y la historia familiar.
  • Información sobre el rendimiento y el comportamiento escolar.
  • Cuestionarios cumplimentados por la familia y los profesores.
  • Evaluación de la atención, las funciones ejecutivas, el aprendizaje o el estado emocional cuando está indicado.
  • Valoración de posibles dificultades asociadas.
  • Revisión del sueño, la visión, la audición u otros factores médicos si existen indicios que lo justifiquen.

Los cuestionarios y las pruebas aportan información útil, pero deben interpretarse dentro del conjunto de la evaluación. También es necesario comprobar que los síntomas aparecen en más de un contexto y que producen interferencia real en la vida del niño.

Tratamiento del TDAH infantil

El tratamiento del TDAH infantil debe adaptarse a la edad, la intensidad de los síntomas, las dificultades asociadas y el impacto que el problema está teniendo en la vida del niño. En CBA Salud Integral diseñamos un plan terapéutico individualizado que puede incluir:

  • Psicoeducación: para ayudar al niño y a su familia a comprender qué dificultades existen y evitar interpretarlas únicamente como falta de esfuerzo o mala conducta.
  • Intervención psicológica y conductual: para trabajar autocontrol, planificación, organización, tolerancia a la frustración, habilidades sociales y estrategias para completar tareas. Según el caso, pueden utilizarse herramientas de terapia cognitivo-conductual.
  • Orientación a padres: para establecer instrucciones más claras, reforzar conductas adecuadas, anticipar situaciones difíciles y reducir los conflictos alrededor de las rutinas.
  • Intervención familiar: cuando las dificultades han afectado a la comunicación, los límites o la convivencia, puede valorarse la terapia familiar.
  • Apoyo en el entorno escolar: pueden recomendarse adaptaciones metodológicas, organización del espacio, división de las tareas, instrucciones breves, refuerzo positivo u otras medidas individualizadas.
  • Tratamiento psiquiátrico: permite valorar la intensidad de los síntomas, las dificultades asociadas y la conveniencia de incorporar tratamiento farmacológico.
  • Tratamiento de problemas asociados: como ansiedad, dificultades de aprendizaje, alteraciones del sueño, baja autoestima o problemas de conducta.
  • Seguimiento de la evolución: para revisar los resultados y modificar el plan cuando cambian las necesidades del niño.

En niños de seis años o más, la medicación puede formar parte del tratamiento cuando el especialista considera que está indicada. No se prescribe automáticamente por recibir un diagnóstico y debe acompañarse de seguimiento médico, valoración de beneficios y posibles efectos adversos y coordinación con el resto de las intervenciones. Las recomendaciones clínicas para niños en edad escolar contemplan la combinación individualizada de intervención familiar y conductual, apoyos escolares y, cuando está indicado, tratamiento farmacológico.

¿Cuándo acudir a un psiquiatra infantil y cuándo a un psicólogo infantil?

Un psicólogo infantil puede evaluar las dificultades de atención, conducta, aprendizaje y regulación emocional, además de trabajar con el niño y la familia para desarrollar estrategias prácticas. Y la valoración de un psiquiatra infantil es especialmente importante cuando existen dudas diagnósticas, síntomas graves, dificultades emocionales o conductuales asociadas, tratamientos previos sin resultados o necesidad de estudiar un tratamiento farmacológico.

En muchos casos no es necesario elegir entre uno u otro profesional. La coordinación entre psiquiatría infanto-juvenil y psicología infanto-juvenil permite integrar la evaluación médica, la intervención psicológica, el trabajo con la familia y el seguimiento de la evolución.

¿Cómo abordamos el TDAH infantil en CBA Salud Integral?

En CBA Salud Integral abordamos el TDAH infantil desde una visión clínica, evolutiva y coordinada. No trabajamos únicamente sobre los síntomas visibles, sino sobre el impacto que las dificultades están teniendo en el aprendizaje, las relaciones, la autoestima y la convivencia familiar. El proceso puede organizarse en varias fases:

  • Evaluación diagnóstica: recogemos información sobre el desarrollo del niño, los síntomas actuales, el funcionamiento en casa y en el colegio, los antecedentes familiares y los posibles problemas asociados.
  • Plan terapéutico individualizado: definimos qué profesionales e intervenciones necesita el niño. El plan puede integrar seguimiento psiquiátrico, intervención psicológica, orientación familiar y recomendaciones para el contexto escolar.
  • Trabajo con la familia: ayudamos a los padres a comprender las dificultades, ajustar las expectativas, establecer rutinas y aplicar estrategias coherentes en situaciones cotidianas.
  • Seguimiento de la evolución: revisamos periódicamente los cambios observados, la adaptación escolar, el bienestar emocional y la respuesta al tratamiento para realizar los ajustes necesarios.

Cuando resulta clínicamente relevante y la familia lo autoriza, la información aportada por el colegio puede incorporarse a la evaluación y al seguimiento.

Beneficios de tratar el TDAH en adultos en CBA Salud Integral

Evaluación especializada en infancia
Plan terapéutico individualizado
Coordinación entre psiquiatría y psicología
Orientación y apoyo a la familia
Valoración del contexto escolar
Seguimiento adaptado a la evolución
¿Te preocupa que tu hijo pueda tener TDAH?

Si las dificultades de atención, impulsividad, organización o comportamiento están afectando al colegio, la convivencia o el bienestar emocional de tu hijo, una valoración profesional puede ayudaros a entender qué está ocurriendo. En CBA Salud Integral realizamos el diagnóstico y tratamiento del TDAH infantil en Madrid desde un enfoque riguroso, cercano y adaptado a cada niño y a su familia.

*La información de esta página es orientativa y no sustituye una valoración clínica profesional. Si necesitas ayuda, solicita una cita para una evaluación individualizada.

Preguntas frecuentes sobre el TDAH infantil

¿Qué especialista diagnostica el TDAH en niños?

El diagnóstico puede ser realizado por profesionales sanitarios con formación y experiencia en TDAH infantil, como psiquiatras infantiles, psicólogos clínicos o sanitarios y pediatras especializados. En los casos complejos puede ser recomendable una evaluación conjunta entre psiquiatría y psicología que permita valorar los síntomas, las posibles dificultades asociadas y el tratamiento más adecuado.

¿Se puede diagnosticar el TDAH a los 6 años?

Sí. El TDAH puede diagnosticarse durante la etapa escolar cuando existe un patrón persistente de síntomas, aparecen dificultades en más de un entorno y existe una repercusión significativa. No obstante, el diagnóstico debe realizarse con prudencia y teniendo en cuenta el desarrollo del niño, su madurez y las exigencias propias de su edad.

¿Cómo saber si mi hijo tiene TDAH o simplemente es inquieto?

La inquietud ocasional no es suficiente para diagnosticar un TDAH. Se valora si las dificultades son desproporcionadas para la edad, se mantienen en el tiempo, aparecen en distintos contextos y afectan al aprendizaje, las relaciones o la convivencia. También es importante descartar problemas de sueño, ansiedad, dificultades de aprendizaje u otras situaciones que puedan producir comportamientos parecidos.

¿Existe una prueba específica para diagnosticar el TDAH?

No existe una única prueba que confirme el diagnóstico. Los cuestionarios, pruebas de atención y evaluaciones neuropsicológicas pueden aportar información, pero deben integrarse con las entrevistas clínicas, los antecedentes y la información familiar y escolar.

¿Es necesaria una evaluación neuropsicológica?

No en todos los casos. Puede ser útil cuando existen dudas sobre la atención, las funciones ejecutivas, la capacidad intelectual o posibles dificultades de aprendizaje. El profesional decidirá qué pruebas son necesarias según la situación del niño y las preguntas que deban responderse.

¿La medicación es siempre necesaria?

No. El tratamiento debe individualizarse. Algunos niños necesitan principalmente intervención psicológica, orientación familiar y apoyos escolares. En otros casos, la medicación puede ayudar a reducir los síntomas y mejorar el funcionamiento cotidiano. La decisión debe tomarla un médico especialista después de valorar la intensidad de las dificultades, los posibles beneficios y los riesgos.

¿La terapia psicológica puede ayudar a un niño con TDAH?

Sí. La intervención psicológica puede ayudar al niño a desarrollar estrategias de autocontrol, organización, resolución de problemas y regulación emocional. El trabajo con los padres y la adaptación del entorno son especialmente importantes, ya que permiten aplicar estas estrategias en las situaciones cotidianas.

¿Qué papel tienen la familia y el colegio?

La familia y el colegio aportan información fundamental para el diagnóstico y participan en la aplicación de las estrategias de tratamiento. Las rutinas claras, las instrucciones breves, la división de las tareas, el refuerzo de los avances y determinadas adaptaciones escolares pueden ayudar a reducir el impacto de los síntomas.

¿El TDAH puede aparecer junto a la dislexia?

Sí. El TDAH puede coexistir con dislexia y otros trastornos del aprendizaje. Cuando aparecen dificultades académicas importantes es necesario valorar si se deben al TDAH, a un trastorno específico del aprendizaje o a la combinación de ambos.

¿El TDAH desaparece al crecer?

La evolución es diferente en cada persona. Algunos síntomas pueden disminuir o cambiar con la edad, mientras que otros pueden continuar durante la adolescencia o la vida adulta. El tratamiento busca reducir su impacto y ayudar al niño a desarrollar herramientas que le permitan funcionar con mayor autonomía. Cuando los síntomas persisten, puede ser necesario mantener el seguimiento o valorar el tratamiento del TDAH en adultos.

¿Cuánto dura el tratamiento del TDAH infantil?

No existe una duración única. Depende de la intensidad de los síntomas, las dificultades asociadas, la respuesta al tratamiento y los cambios que se producen durante el desarrollo. El plan debe revisarse periódicamente para mantener únicamente las intervenciones que siguen siendo necesarias y adaptarlas a cada etapa.

Equipo de psiquiatría y psicología infanto-juvenil de CBA Salud Integral

En CBA Salud Integral contamos con profesionales de psiquiatría y psicología con experiencia en la atención a niños, adolescentes y familias. El equipo puede trabajar de forma coordinada para valorar las dificultades de atención, impulsividad, conducta, aprendizaje y regulación emocional, y diseñar un tratamiento adaptado a cada caso.

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Doctora Cristina Banzo

Psiquiatra y Directora del centro
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Doctora Marta Caamaño

Psiquiatra
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Doctora Ana Gálvez

Psiquiatra
Irene Huéscar Medina

Irene Huéscar Medina

Psicóloga General Sanitaria
Daniel Botija Palmer

Daniel Botija Palmer

Psicólogo General Sanitario

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